sábado, 2 de enero de 2010

APROXIMACIONES A LA HISTORIA DE LAS IDEAS


APROXIMACIONES A LA HISTORIA DE LAS IDEAS

Eugenio Chang-Rodríguez, Latinoamérica: su civilización y su cultura (Rowley, MA: Newbury House Publishers, 1983). 414 pp.

José Otero[1], "[Reseña] Hispania 67 (Diciembre de 1984): 688-689.


El estudio de la civilización y la cultura de Latinoamérica ha venido reclamando en los últimos años un texto que actualice el vasto campo que comprende esta materia. Latinoamérica: su civilización y su cultura, se destaca, dentro de esta observación, por el estudio de la música,… la liberación femenina y… la presencia hispana en los Estados Unidos.

El libro se organiza en veinte capítulos bajo el método histórico y temático. El primero, partiendo de causas históricas, sociopolíticas, lingüísticas y sociológicas, establece el concepto de unidad cultural latinoamericana... El segundo describe la geografía física y humana. Alude a la heterogeneidad de la población e identifica en “la decencia, el personalismo, el machismo, el compadrazgo, el sentido de hospitalidad y la verbosidad (p. 21) los rasgos comunes del latinoamericano. Explica estos términos y señala sus orígenes…

El capítulo tres bosqueja las civilizaciones precolombinas más destacadas y puntualiza los aportes culturales, sicológicos y alimenticios... en la formación de la cultura y del hombre latinoamericano. El cuarto capítulo resume los viajes de exploración y la conquista. Los capítulos cinco y seis describen la organización política, económica, judicial y la actividad cultural del período colonial español y portugués. El siete presenta la educación, la censura y obras de cronistas y escritores. Analiza, además, la Ilustración y su actividad en Hispanoamérica, lo cual sirve de puente para el ocho que destaca las causas externas e internas que motivaron las rebeliones y la independencia de las colonias españolas.

El capítulo nueve bosqueja la evolución del Brasil, de la monarquía a la república... Los capítulos diez al quince estudian, divididos en zonas, la historia republicana de los países hispánicos haciendo resaltar los hitos políticos, sociales y económicos de ellos...

El capítulo dieciséis: “Del americanismo al universalismo literario” enfoca… a escritores de diferentes períodos, la búsqueda latinoamericana de independencia cultural... Partiendo de las civilizaciones precolombinas, los capítulos diecisiete, dieciocho y diecinueve dan respectivamente un desarrollo panorámico de la arquitectura, artes plásticas y música. Esta manera de organizar la materia contribuye a formarse una mejor idea de su evolución.

El último capítulo, “Nuevos desarrollos en la problemática cultural,” está formado por temas diversos… el libro del profesor Chang-Rodríguez sobresale por su organización, clara exposición de ideas y síntesis acertada de tan compleja materia.

Eugenio Chang-Rodríguez, Latinoamérica: su civilización y su cultura, 2ª ed.Nueva York: HarperCollins, 1991. 1991, x + 480 pp.


Ismael Pinto[2], “Expreso Cultural: Latinoamérica: civilización y cultura”, Expreso (Lima), 17 de enero de 1991, p. 19.


Eugenio Chang-Rodríguez está una vez más con nosotros. Y una vez más lo hace trayendo un libro bajo el brazo. Esta vez es Latinoamérica: su civilización y su cultura, volumen que lleva el sello editorial HarperCollins, de Nueva York, y que ya va en su segunda edición… Aquí, el autor retoma un viejo y siempre actualísimo tema: el anhelo de la unidad continental, hoy más necesaria e imprescindible que en cualquier otro momento de su historia, frente al reto que nos plantea la Comunidad Europea. Veinte enjundiosos capítulos que interpretan en una aproximación diacrónica (del pasado al presente) y sincrónica (viendo su desarrollo simultáneo) nuestro devenir como una gran unidad continental. Trabajo en el que Chang-Rodríguez destaca más los lazos de semejanzas y unión que pueden servir de vínculos de unión necesaria y lúcida de los pueblos sudamericanos, que aquellas desemejanzas que los alejan y los balcanizan.

Latinoamérica: su civilización y su cultura será presentado hoy, en el auditorio de la Asociación Nacional de Centros (Av. Pedro Bermúdez 234, Jesús María) a las 18:30 h. en una mesa redonda en la que participarán como panelistas José Antonio Bravo, Manuel Burga, Javier Mariátegui y Luis Lumbreras.

Enrique Hulerig[3], “’La lingüística es la más científica de las humanidades

y la más humanista de las ciencias’. Una entrevista. . .”,

El Peruano (Lima), 16 de enero de 1991, C/19.


‑‑Acaba de aparecer la segunda edición de su libro Latinoamérica: su civilización y su cultura,… la primera publicación hispana en lo que va de este año en la ciudad de Nueva York. Ya que la primera edición de este texto ha sido poco difundida en el Perú ¿podría señalar cuáles son los principales temas que toca en este trabajo?

‑‑Cuando la Academia de Ciencias Sociales de la República Popular China me invitó a visitar su país para que dictara varias conferencias, los directores me dieron a conocer su gran interés por América Latina. Su información hasta esa época no estaba al día y la percibían parcialmente presentada. Los dos libros que usaban eran ya obsoletos: el del gran escritor Pedro Henríquez Ureña, y el de Américo Castro, profesor español de la Universidad de Princeton, que hablaba de las tapadas de Lima como si aún existieran en nuestros días… Cuando mis anfitriones me pidieron que escribiera un trabajo que se acercara más a la realidad latinoamericana, les di a conocer que me encontraba trabajando en ese proyecto, parte de cuyos hallazgos los había dado a conocer en las universidades donde enseñaba. Mis interlocutores expresaron interés en publicarlo. Así fue cómo se publicó la versión china de ese libro y la segunda edición de Latinoamérica: su civilización y su cultura lanzada por Harper/Collins de Nueva York, que después traspasó sus derechos a Thmpson-Heinle (Boston-Australia-Canada-Mexico-Singapore-Spain-United Kingdom). A ambas editoriales les atrajo mi idea de presentar en ese volumen a la América Latina como un rayo de luz de múltiples colores y señalar, sin olvidar las diferencias, los aspectos que dan unidad y homogeneidad al continente. El estudio explica los últimos hallazgos arqueológicos realizados en el norte peruano, que refutan la hipótesis de que la civilización olmeca era la madre de todas las culturas de la antigua América precolombina, y fundamentan la tesis de que los premochicas desarrollaron una civilización tan antigua como la egipcia. Los recientes descubrimientos sobre el antiguo norte peruano echan por tierra otras creencias: la cultura peruana no surge en la sierra ni en la selva, como se pensó antes, sino en pleno desierto costeño y por un fenómeno probablemente ecológico emigró hacia los Andes… El libro se ocupa de la evolución en la conceptualización del desarrollo de las diferentes culturas precolombinas.

‑‑Ud. es conocido como estudioso de la lingüística y la literatura latinoamericanas. Sin embargo, en su último trabajo Ud. hace felices incursiones en los difíciles terrenos de la Historia, y eso me lleva a preguntarle ¿en el texto mencionado hay un enfoque multidisciplinario o se da prevalencia a la Historia, a la Literatura o a la Lingüística?

‑‑Mi entrenamiento es lingüístico. He presidido la International Linguistic Association en varias oportunidades e integro su Comisión Ejecutiva y codirijo su revista Word. Mi campo específico es la Lingüística Matemática. Libros como el Frequency Dictionary of Spanish Words y el diccionario bilingüe Collins ‑‑de los cuales soy coautor‑‑ pertenecen a ese tipo de especialidad, la Lingüística Computacional… En el Seminario Latinoamericano de la Universidad de Columbia… he incursionado en investigaciones interdisciplinarias, como lo hice en la Comisión Latinoamericana del Social Science Research Council, que otorga becas pre y posdoctorales. En la Comisión Latinoamericana evaluábamos meticulosamente las solicitudes antes de emitir nuestra opinión y voto... Todavía recuerdo los juicios vertidos por algunos de los miembros distinguidos de dicha Comisión, como Alejandro Foxley, actual Ministro de Hacienda de Chile…

‑‑En su momento allá por comienzos de los sesenta, fue bastante comentada la polémica que Ud. mantuvo con el escritor español Salvador de Madariaga acerca de los alcances y la presencia del término Indoamérica. ¿Podría resumir esa discusión?

‑‑La discusión se realizó en diversas publicaciones, especialmente en la revista Cuadernos de París y en varios libros de Salvador de Madariaga publicados tanto en Europa como en México. En ellos el gran escritor español defendía el hispanismo y aludía a la superioridad de la cultura hispánica...

‑‑¿Cómo se inicia la polémica?

‑‑A propósito de unos artículos míos publicados en París, Madariaga escribió: “desde Américo Castro hasta Eugenio Chang-Rodríguez se abre un abanico de opiniones sobre América”. En otro párrafo agregó “Chang insiste en el término Indoamérica, dando por lo tanto más importancia a lo precolombino que a lo español”. Se equivocó porque para mí, lo peruano, lo latinoamericano, es la suma de todas las culturas o, como dije antes, que América es un rayo de múltiples colores…

‑‑¿Como miembro fundador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, ¿podría señalar cómo nace esta institución y cuáles son los principales objetivos que persigue?

‑‑En el curso de mi larga residencia en los Estados Unidos, donde me he vinculado con diferentes instituciones culturales hispánicas, he constatado cómo la comunidad latina en ese país es numéricamente muy importante: ya sobrepasa los treinta millones de hispanohablantes. Los hispanos sienten la obligación de defenderse del imperialismo cultural que desea imponer el inglés como lengua oficial única. Ante este desafío, se hizo evidente la urgencia de establecer un organismo defensor de nuestra cultura y por eso fundamos la Academia Norteamericana de la Lengua Española, reconocida por la Real Academia Española, en circunstancias en que el concepto de Academia se encontraba en plena revisión…

‑‑ ¿Cuál es la metodología de la lingüística matemática?

‑‑La lingüística matemática recoge los avances en la metodología de la investigación de las diferentes orientaciones en lingüística, recurriendo a las matemáticas y a la cibernética. Nuestro Frequency Dictionary of Spanish Words fue escrito con un lenguaje informático, forjado inmediatamente después de la Segunda Guerra, por técnicos de la Universidad de Pennsylvania, donde enseñé un quinquenio antes de trasladarme a la Universidad de la Ciudad de Nueva York... Era tan costoso usar las computadoras que sólo apoyaban investigaciones en ciencias y no en humanidades. Por suerte cambiaron de opinión cuando presentamos nuestro proyecto cibernético, arguyendo que la lingüística es la más científica de las humanidades y la más humanista de las ciencias….

‑‑¿Qué proyectos tiene para el futuro?

‑‑ Estaba escribiendo una historia del ensayo y la crítica literaria latinoamericanos del siglo XX, pero he interrumpido ese proyecto para comenzar a preparar un diccionario de latinoamericanismos, basado en un criterio muy diferente al de los diccionarios anteriores. Mi trabajo lexicográfico no culminará en un cementerio de palabras, sino recogerá un amplio repertorio de vocablos vigentes. Cada palabra tendrá un rango de frecuencia, dato sumamente importante en estudios doctorales y en proyectos de castellanización, como el realizado por el Colegio de México en las comunidades indígenas de Oaxaca con las palabras más frecuentes de nuestro Frequency Dictionary of Spanish Words.


José Antonio Bravo[4], “Latinoamérica: su civilización y su cultura”, Universal(Lima) 20 de enero de 1991, p. 11.

J

[…]

Chang-Rodríguez es autor de más de veinte libros sobre lingüística y ciencias sociales publicados en Holanda, Francia, Inglaterra, España, México y Estados Unidos de América. Su obra escrita ha sido encomiosamente reseñada en importantes revistas como Romanische Forschungen y Zeitschfrit für Romanische Philologie, de Alemania; Journal of Linguistics; Times Literary Supplement, y The Bulletin of Hispanic Studies, de Inglaterra; Cuadernos y Annales de Francia; Hispanic Review, Language y más de una veintena de revistas académicas publicadas en los Estados Unidos de América. […]

Ahora, nos entrega Latinoamérica: su civilización y su cultura. Se trata de un manual que desarrolla, a través de un marco socio-histórico, la problemática cultural, política, económica y, por supuesto, la presencia antropológica que es sujeto y agente en todas las respuestas a la infinidad de preguntas que nos hacemos a diario sobre y acerca de nuestro continente. Esta respuesta le ha permitido al autor parcelar su estudio… en un diagrama didáctico, claro y preciso de veinte suculentos capítulos; por medio de los cuales informa y devela cada tema… pero por si fuera poco, auspicia la consecución de mayores informaciones a través del auxilio de una bibliografía básica para cada capítulo.

Con esta perspectiva, el autor nos va ubicando primero en la problemática del mundo latinoamericano, en la que las razones sociales, políticas, económicas, lingüísticas y psicológicas, se fundamentan en un encuadre de carácter histórico, cuestión que le permite al autor entrar en el aspecto geográfico, es decir el habitat en el que se encuentra el hombre latinoamericano.

Sobre este planteamiento, Chang-Rodríguez erige una propuesta de arqueología histórica, a través de la cual barre las diferentes visiones de las principales culturas que surgieron en nuestro continente: los Olmecas, los Quichés, las culturas del valle de México, los incas y, por consiguiente, la herencia que nos ha sido legada…Inmediatamente después, enfoca los problemas vinculados a la educación y a los medios de expresión en y durante la colonia y la retroalimentación de España y las colonias en la creación intelectual, las instalaciones de las primeras imprentas en México (1535) y Lima (1584)… Luego viene el capítulo destinado a enfocar el universalismo literario de América Latina, a través del cual se repasan las principales escuelas literarias: desde el romanticismo hasta la representación de la realidad por medio de la fantasía, pasando por el criollismo, el neorrealismo y el indigenismo, con una acotación a la nueva novela brasileña.

La arquitectura, las artes plásticas y la música tienen una especial atención, con un enfoque desde la época precolombina hasta nuestros días, información importante en un manual… que en un solo tomo de más de cuatrocientas páginas, nos permite tener una visión global y sugerente que puede ser ampliada gracias a la abundante y a la vez seleccionada bibliografía que propone su autor.

El autor propone en un capítulo final, a manera de coda: los nuevos desarrollos de la problemática cultural, por medio del cual hace hincapié en la participación del habitante nativo propiamente dicho y de las presencias étnicas del África y de Oriente. Así como del nuevo papel de la Iglesia en nuestro continente, tanto como la presencia más resaltante de los movimientos feministas en Latinoamérica.

Así queda planteado este interesante libro, que bien se puede leer ya como información fundamental para entrar en el tema, o como posibilidades de ampliación bibliográfica, y también como manual que es la naturaleza de su propósito.


Luis A. Jiménez[5],Latinoamérica: su civilización y su cultura, 2ª ed. Nueva York: HarperCollins Publishers, 1991. 480 pp.”, Hispania (AATSP) 75 (mayo de 1992): 344.

L

Publicado originalmente en 1983, esta segunda edición revisada (1991) actualiza los más recientes eventos socio-históricos y artísticos, e incluye, además, el movimiento de la liberación de la mujer (408-410) y la función de la teología de la liberación en la Iglesia Católica (410-411). Según precisa Chang-Rodríguez en el prefacio, el texto pretende seguir una coordenada diacrónica que correlacione el pasado con la marcha de aquellos sucesos actuales de más impacto humano en los países de América Latina.

Latinoamérica: su civilización y su cultura es recomendable para un tipo de lector que el autor conoce bien, el estudiante universitario… Más relevante aún: le enseña a apreciar los valores de las artes y de la literatura dentro de esta misma cultura.

Eugenio Chang-Rodríguez, Opciones políticas peruanas, 1ª ed. (Trujillo: Centro de Documentación Andina, 1985). 466 pp.


Roberto Bustamante, “Opciones políticas peruanas”. Noticias del Mundo (Nueva York), 8 de febrero de 1985, p. 13



Caretas, en su número 833, del 14 de enero, en dos páginas dedicadas a Opciones políticas peruanas ha dicho que es “un libro para conocer a los rivales de 1985… Chang-Rodríguez presenta objetivamente las diversas fuerzas y frentes políticos que han surgido en el Perú desde que nos independizamos de España en el siglo pasado. En sucesivos capítulos y subcapítulos estudia las diversas corrientes y evalúa su ideología y praxis. Trabajo de verdadero análisis y erudición. Al final de cada uno de los ocho últimos capítulos, el autor analiza y compara sincrónicamente a los actuales partidos políticos, especialmente en las subdivisiones en que aparecen los testimonios de sus más altos dirigentes: Fernando Belaunde Ferry, Alan García Pérez, Jorge del Prado, Enrique Bernales, Francisco Morales Bermúdez, entre otros. Los doce capítulos del libro ofrecen temas sugerentes y fascinantes: “La revolución inconclusa”, “Guano, sudor y lágrimas”, “Los amos del subsuelo”, “Matrimonios dorados”, “La tradición libertaria en el Perú”, “El APRA en víspera de los comicios generales de 1985”, “El velasquismo y sus fases”, “El antiaprismo”, y “Abimael Guzmán y su estado mayor”. El artículo de Caretas, ilustrado con tres fotos, concluye con diez extensas citas del libro.

Por la expectativa que ha concitado este libro y aprovechando el reciente retorno a Nueva York del autor, sostuvimos este breve diálogo:

‑‑Noah Webster y Noam Chomsky son conocidos tanto por sus aportes a la lingüística como a la política, y a usted también lo conocemos por sus libros y artículos sobre ambas disciplinas. Podría decirnos, Dr. Chang, qué vínculos hay entre estas dos especialidades?

‑‑No creo que haya relaciones importantes más allá de la necesidad lingüística del político para sistematizar su ideología y exponer sus pensamientos. El que algunos lingüistas se interesen en las ciencias políticas debe aceptarse tanto como cuando cualquier otro profesional incursiona en otro campo diferente al suyo. Si se busca una explicación aventurada, podría hallársela en el posible contraste en la naturaleza de esas dos disciplinas. Si a la lingüística se la considera como la más humanista de las ciencias y la más científica de las humanidades, la política, en cambio, podría considerársela como la menos científica y la más deshumanizada de las ciencias sociales. Como Ud. ve, nos encontramos frente a una explicación forzada.

‑‑Aunque he leído en Who’s who in the world que la Universidad Nacional Federico Villarreal, hace cinco años, le otorgó a Ud. el doctorado honoris causa, por sus contribuciones a las ciencias, en la cuales Ud. ha recibido varios títulos en universidades de Norteamérica, incluyendo el doctorado (Ph.D.) en Lingüística, quisiera saber ¿qué lo condujo a preparar Opciones política peruanas?

‑‑En parte porque fui compañero de estudios de algunos revolucionarios, como Luis de la Puente Uceda, y conozco desde hace tiempo a varias personalidades de la política actual. La razón específica, sin embargo, debe hallarse en el hecho de que parte de este libro lo he publicado en inglés en Political Parties of the Americas, compilado por Robert J. Alexander. A su ampliación la he complementado con testimonios de algunos máximos dirigentes de las fuerzas políticas actuales.

‑‑¿Podría decirnos algo sobre el libro?

En doce capítulos analizo diacrónicamente las alternativas políticas del Perú desde el Partido Civil, fundado en 1871, hasta el Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso, establecido un siglo más tarde, pero reorganizado en las marchas forzadas y acciones guerrilleras de la actual década. Presento objetivamente las diversas fuerzas y frentes políticos que han surgido en el país desde su primera independencia, en el siglo pasado. Además, he evaluado las diversas corrientes políticas evaluando su ideología y praxis.



Eugenio Chang-Rodríguez, Opciones políticas peruanas. 2ª ed. (Trujillo: Normas Legales, 1987). xiv + 470 pp.


Enrique Bernales B[6], “El arte de investigar”, Debate (Lima) 9.43

(marzo/abril 1987): 67.

Luego de leer la segunda edición del trabajo de Eugenio Chang-Rodríguez, Opciones políticas peruanas, estimo que el comentario que mejor resume su lectura es que la obra sintetiza el arte de investigar. Entiendo por tal el estudio erudito, minucioso, pero también profundo y sistemático de una realidad concreta.

A partir de una breve reconstrucción histórica del Perú republicano, Chang recorre las tendencias políticas que caracterizan la sociedad peruana de nuestro siglo, desde los esfuerzos pioneros de Manuel González Prada, al que presenta como un fundador de las principales corrientes políticas populares del Perú contemporáneo, hasta nuestros días. Prácticamente toda la producción bibliográfica de nuestra politicología ha sido revisada por Chang, quien además ha acudido al testimonio de los protagonistas políticos para enriquecer y hacer más vivo su análisis.

… Así, por ejemplo… los capítulos dedicados a González Prada, Mariátegui y Haya, así como al Partido Comunista y sus derivaciones son ricos en información y en la comprensión de las posiciones y desarrollo que caracterizan a esas opciones… A nuestro juicio, dos elementos destacan en la obra. El primero pone el énfasis en el precario desarrollo de nuestra sociedad política y, por tanto, de la democracia. La trama del país dominado desde afuera y por sus aliados internos imponiendo sus intereses por medio de la represión y la exclusión, aparece como un dato que estructura la tragedia de un país imposibilitado de hacerse desde abajo, planteando así la desintegración del Perú nación, la falta de poder de las opciones populares para cristalizar sus propuestas y la subordinación al imperialismo. Las grandes frustraciones cobran forma cuando casi al nacer se liquida la opción nacional-popular por la división entre apristas y socialistas; cuando la oligarquía se recupera y por medio de la alianza con el militarismo corta el ascenso del APRA e impide su llegada al poder en los años 30; cuando Bustamante no consolida el pacto con el APRA y se deja atrapar por las intrigas y conspiraciones oligárquicas; cuando Velasco impide la movilización popular autónoma que hubiera contribuido a fortalecer y definir el proceso de cambio; cuando la Izquierda Unida no se organiza adecuadamente y no sabe qué hacer con su tercio electoral; cuando Sendero Luminoso aparece con un mensaje mesianista y nihilista, amenazando no con cortar las raíces de nuestros males endémicos, sino con destrozar la incipiente democracia ganada.

El segundo elemento está dado por la preeminencia de tres hombres forjadores de la utopía de un Perú nuevo, liberado y soberano: González Prada, Mariátegui y Haya de la Torre. El primero encarna la denuncia, el rechazo a la corrupción y la podredumbre; la propuesta de crear en base a las reservas morales e históricas depositadas en las clases trabajadoras. Mariátegui es el forjador del socialismo peruano, el que encarna en su heroísmo popular la realización histórica del socialismo. Haya, en fin, es el político que combina creatividad conceptual con eficacia organizativa, dando vida al más poderoso partido político del Perú. La conciencia popular, dice Chang-Rodríguez, se hace y se potencia con González Prada, con Mariátegui y con Haya. Ésa es su propuesta optimista, para que “el pueblo cese de ser mero espectador de su historia y sea completo partícipe de la vida nacional y forjador de ella”. Por cierto, un hacer nacional desde tales perspectivas de unidad popular, es por ahora una propuesta difícil de realizar, pero no es imposible. Decididamente Opciones políticas peruanas es un libro a leer.

José Antonio Bravo, “Opciones políticas peruanas”, Visión Peruana (Lima) 7 de junio de 1987. p. 61.

Opciones políticas peruana es un libro de Eugenio Chang-Rodríguez, cuya reciente segunda edición ha sido corregida y aumentada y es materia de consulta y comentarios frecuentes, más en el extranjero que en nuestro país. Se trata de un libro que recoge una abundatísima bibliografía, además de testimonios orales (declaraciones, grabaciones y escritos) de los más conspicuos políticos de la historia reciente del Perú.

Doce extensos capítulos configuran el soporte de esta publicación, desde las últimas década de la Colonia y más preferentemente, a partir de la República hasta nuestros días. Porque Chang-Rodríguez considera que una revisión minuciosa de nuestro pasado ayuda a aclarar el panorama político actual y futuro de nuestra realidad. . .

La otra vertiente que sigue el autor en su tránsito por la historia política del Perú es la que circula desde la “edad de piedra” de Mariátegui y el socialismo, en la que el acápite acerca del gonzalezpradismo y el sorelismo, son de lo más claros y puntuales para comprender la aparición del Partido Comunista y sus respectivas modalidades. Aquí desfilan los testimonios y declaraciones de Jorge del Prado, Ricardo Letts y César Lévano.

Capítulo aparte se merecen “Los partidos trotskistas”, desde su aparición hasta la presencia de Hugo Blanco y Ricardo Napurí como representantes a la Constituyente y miembros del Congreso en el segundo gobierno de Belaúnde.

El velasquismo y sus fases ocupan uno de los capítulos más extensos de este libro. Es aquí donde aparecen las declaraciones del general Francisco Morales Bermúdez, como ex Presidente del Gobierno Revolucionario; así como el testimonio del general Edgardo Mercado Jarrín, tanto como la del senador Enrique Bernales, como secretario general del PSR…

Opciones políticas peruanas se constituye así en un libro realmente importante para quienes quieren tener información de primera mano con respecto al panorama social, político, económico e histórico de nuestra patria. La seriedad del trabajo realizado por Eugenio Chang-Rodríguez nos obliga a recordar que es el resultado de la investigación acuciosa de uno de nuestros intelectuales más prestigiados, no sólo en Perú, sino también en el extranjero… La figura de este peruano, de renombre internacional, es ampliamente conocida en los círculos académicos y políticos de América, Europa y Asia.



Jaime Concha, Eugenio Chang-Rodríguez, et al. Ensayos sobre Mariátegui. Simposio de Nueva York. Ed. Víctor Berger (Lima: Amuta, 1987). 188 pp.

César Verástegui, “Mariátegui en Nueva York”, El Nacional (Lima), 23 de

agosto de 1987, pp. 10-11.


En 1919 José Carlos Mariátegui llega a Nueva York… Permanece algún tiempo, lapso en el cual recorre la ciudad… Los pasos de este periplo y, sobre todo, la influencia de la obra del Amauta en el pueblo norteamericano, hoy en día, fueron analizados largamente durante un encuentro realizado por estudiosos norteamericanos y latinoamericanos. El resultado, con una mayor profundización del tema, fruto de su propio trabajo personal, ha sido volcado por uno de los peruanos presentes en la reunión y residente en los Estados Unidos, el Dr. Eugenio Chang-Rodríguez.

“Primera Línea” lo entrevistó hace unos días en Lima, ciudad en la que se encuentra para recibir la Medalla del Congreso de la República. En la conversación abordó estos temas. . .

‑‑ ¿El simposio neoyorquino acerca de la obra del Amauta constituyó un hecho aislado o es ya una constante de estudio en Norteamérica?

‑‑Ese simposio tuvo por objetivo reunir trabajos que reflejaran la percepción de los estudiosos y críticos residentes en el Hemisferio Norte y en el Hemisferio Boreal. Se llevó a cabo en Nueva York porque José Carlos Mariátegui visitó esta ciudad en octubre y noviembre de 1919 en ruta a Europa. Llegó en un barco de la United Fruti Company y se alojó en casa de los hermanos Francisco (pintor, también conocido como Francis) y Toribio Beteta (arquitecto)[7], quienes lo llevaron a diferentes lugares culturales de la ciudad. José Carlos visitó la Biblioteca Municipal de la Calle 42, museos, como el Metropolitano; y también se vinculó con personalidades latinoamericanas y norteamericanas. Asistió a la celebración de la Revolución de Octubre y fue testigo de una huelga portuaria dirigida por un gremio con influencia socialista, hecho que prolongó su estada.

‑‑Dicho de otro modo: ¿Qué sector de la intelectualidad norteamericana se interesa en el estudio mariateguista?

‑‑Principalmente profesores universitarios, críticos literarios y –como lo revela un estudio incluido en Ensayos sobre Mariátegui el mundo chicano… Como se sabe, los chicanos son los hispanoamericanos descendientes de mexicanos de los territorios de Nueva España virreinal y de la República Mexicana que Estados Unidos incorporó mediante el Tratado Guadalupe-Hidalgo de 1849. También son chicanos los descendientes de las olas migratorias a la Unión norteamericana procedentes de México después de 1849.

‑‑ ¿Qué elementos ideológicos de la obra de Mariátegui asumen los chicanos?

‑‑Antes de responder a su pregunta, tengamos en cuenta las coincidencias que los chicanos ven entre su mundo y el de Mariátegui. Me refiero, principalmente, al problema del indio. En el Perú, el amerindio no constituye numéricamente una minoría como en Estados Unidos. La influencia de José Carlos en los chicanos es doble: su concepción estética ‑‑su proyección literaria‑‑ y su ideología, es decir su visión política. Los chicanos admiran la aproximación de Mariátegui a la identidad, su percepción del mundo y su visión del destino del pueblo peruano. Ello pudo haber influido en que La raza cósmica, de José Vasconcelos, y El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, se adoptaran como libros de texto en los cursos de estudios chicanos para acompañar a las obras del Amauta.

‑‑Quizás el paralelo sea desproporcionado, pero ¿cree Ud. que los norteamericanos ven a Mariátegui del mismo modo que a John Reed, el autor del recordado libro Diez días que conmovieron al mundo, dado que ambos fueron periodistas de izquierda?

‑‑Aceptar su comparación sería un elogio para John Reed, porque con todo lo que hizo el izquierdista estadounidense, particularmente su famoso libro ‑‑su testimonio personal sobre la Revolución de Octubre‑‑ no es más que un trabajo periodístico de gran sensibilidad: producto de la emoción, de la percepción personal de la importancia histórica. Reed no era un ideólogo; José Carlos sí lo fue: interpretó el marxismo en un medio diferente al de Rusia, al de Europa en general.


Eugenio Chang-Rodríguez, ed. Manuel Seoane. Páginas escogidas (Lima:

Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2003). 593 pp.


Centro de Noticias, Fondo Editorial del Congreso, “Nueva Presentación.

Manuel Seoane. Páginas escogidas”. Lima, 25 de junio de 2003.
Los mejores textos y discursos de Manuel “Cachorro” Seoane han sido reunidos por Eugenio Chang-Rodríguez en el libro Manuel Seoane. Páginas escogidas que será presentado este lunes 7 de julio por el Fondo Editorial de Congreso. La ceremonia, que contará con los comentarios de Francisco Miró Quesada Cantuarias y Luis Alva Castro, se inicia a las 7 de la noche en el hemiciclo Raúl Porras Barrenechea. La viuda de Manuel Seoane, Helena Távara, es la invitada de honor.
La vida de Manuel Seoane refiere directamente al aprismo. En las más de cuatro décadas que median entre 1919, año de luchas por la reforma universitaria, y 1963, cuando muere, Seoane pone al servicio del Partido Aprista toda su energía. Es agitador estudiantil, editorialista en el órgano partidario La Tribuna, parlamentario, dirigente y ‑‑a través de una sostenida actividad de ensayista‑‑ ideólogo. Exiliado cinco veces, la militancia le cuesta más de veinte años en el extranjero. El destino de Seoane se mueve, pues, entre los límites de persecución y resistencia que caracterizan al primer aprismo, de hecho completamente identificado con un proyecto ideológico. Sin embargo, con el tiempo la figura del Cachorro se ha mostrado difícil de reducir a una particularización política para transformarse en un emblema de la democracia y el pensamiento social en el Perú.

La selección de Chang-Rodríguez deja ver las razones: amplitud de pensamiento, versatilidad de miras, caballerosidad de antiguo estilo, ardor por la verdad. Se puede afirmar que en Seoane la acción política pertenece al orden estético, en el sentido de culto por lo armónico ‑‑lo justo‑‑ y afirmación apasionada de la expresividad ‑la libertad‑ humana. Es una nota sutil, pero que su prosa hace perceptible de inmediato. La misma cualidad se aprecia en un correligionario suyo, el pensador Antenor Orrego.
Eugenio Chang-Rodríguez ‑‑director del Boletín de la Academia Norteamericana de la Lengua Española‑‑ ha dividido Manuel Seoane. Páginas escogidas en cuatro secciones: “Periodista y congresista disciplinado”, “Tribuno del pueblo”, “La peruanidad de las provincias” e “Hispanoamericanismo universal”. Para articularlas, Chang ha recurrido a la nutrida bibliografía de Seoane. Se añade también un capítulo con textos de homenaje firmados por diferentes personalidades a la muerte del Cachorro. El libro se abre con una minuciosa reseña biográfica y aparece intercalado con fotos públicas e íntimas del personaje.

Amparo C. de Pérez, “En el Instituto Cervantes. Manuel Seoane en Nueva

York”, Expreso (Lima), 20 de diciembre de 2003.

Ante numeroso público se presentó en el Instituto Cervantes de Nueva York el libro de Eugenio Chang-Rodríguez: Manuel Seoane. Páginas escogidas, recientemente publicado por el Fondo Editorial del Congreso del Perú. Participaron en la presentación el embajador Oswaldo de Rivero, representante del Perú ante la ONU; Martín Poblete, del Seminario Latinoamericano de la Universidad de Columbia, y los catedráticos de la City University of New York, Juan Carlos Mercado y Gabriella de Beer. Inició la ceremonia y actuó de moderador el doctor Antonio Garrido, director del Instituto Cervantes.

Oswaldo de Rivero afirmó: “Este libro muestra la calidad intelectual y democrática de Seoane y reafirma la gran virtuosidad literaria y el compromiso democrático de Eugenio Chang-Rodríguez. Con maestría lingüística y precisión sociopolítica incomparables, el autor narra la vida política del Cachorro y nos hace sentir e imaginar una horrible etapa histórica del Perú”. Tras concentrarse en un análisis de “Las seis dimensiones de la revolución mundial” (1960), De Rivero se preguntó: “¿No es acaso Seoane un visionario de lo que es hoy la globalización?”.
Martín Poblete analizó la experiencia de Manolo Seoane durante sus destierros en Chile y elogió sus contribuciones al desarrollo del periodismo en Santiago, donde convirtió a Ercilla en una de las mejores revistas de Latinoamérica. Juan Carlos Mercado hizo lo mismo con respecto a la vida y obra de Manolo en Argentina, vinculándolo con el ensayo político de Esteban Echeverría, autor de El matadero; y con el pensamiento del sociólogo José Ingenieros y de Alfredo Palacios, senador socialista y rector de las universidades de Buenos Aires y La Plata. Gabriella de Beer, en cambio, discutió tanto el valor estético e ideológico como el universalismo de los ensayos del escritor peruano, subrayando particularmente su amor a la libertad tan evidente en los ensayos “En defensa de los derechos de la mujer”, “El retorno de Gabriela”, “La lana más fina del mundo, la de vicuña”, y su reseña de “Todos son mis hijos, de Arthur Miller”. La crítica norteamericana concluyó afirmando que la obra escrita del insigne limeño le dio la razón al mexicano Alfonso Reyes cuando llamó al ensayo “centauro de los géneros, donde hay de todo y cabe todo”.

Durante sus palabras de agradecimiento, el autor del libro presentado señaló que las páginas escogidas de Seoane confirman el apotegma: “Quienes desconocen los amargos acontecimientos históricos están condenados a volverlos a sufrir”. Observó, asimismo, que cuatro décadas después de su “viaje a las estrellas” todavía se evocan el dinamismo de este latinoamericano ejemplar y su dedicación a la democracia y al imperio de las leyes.


Rocío Oviedo Pérez de Tudela[8], [Reseña] en Anales de Literatura

Hispanoamericana, Revista de la Universidad Complutense de Madrid. Vol.

33 (2004): 251-253.

Eugenio Chang-Rodríguez rescata en esta antología una vertiente del pensamiento político latinoamericano, tal como lo entendió y divulgó Manuel Seoane Corrales el más destacado representante del aprismo después de Víctor Raúl Haya de la Torre. Magníficamente editado, el libro es una muestra más de la continuada y eficaz trayectoria de indagación en el pensamiento político peruano que realiza el antologista.

Evidentemente, desde sus comienzos, la historia de América está signada por el signo de la utopía que impulsó a Colón a convertir en realidad las profecías de Isaías, como lo indicó el historiador Juan Pérez de Tudela. Por eso, los orígenes del descubrimiento europeo de América representan un desafío a la razón. La historia poscolombina del Nuevo Mundo se inicia marcada por lo literario y por el pensamiento utópico donde cabe todo. Fernando Aínsa describe la utopía como el hecho de añadir "a una negación del presente una imagen posible del futuro", una propuesta nueva y un nuevo orden alternativo. Para muchos, en esta línea del pensamiento utópico se inscribe el APRA.

Es pertinente recordar cómo José Carlos Mariátegui, uno de los primeros promotores ideológicos del Perú, denunció la falta de formación pragmática que asola a los pueblos de Hispanoamérica: "La educación española, extraña radicalmente a los fines y necesidades del industrialismo y del capitalismo, no preparaba comerciantes ni técnicos sino abogados, literatos, teólogos". Tal vez por este motivo la literatura y el pensamiento han ido de la mano desde los lejanos tiempos de la conquista. Desde entonces, el indio y su reivindicación ingresan a la literatura y otorgan rasgos propios al ensayo andino. Manuel González Prada ofrece un caso paradigmático. Influido por rezagos del romanticismo, el autor de Horas de lucha es uno de los pioneros en establecer firmemente la defensa del indio en artículos programáticos y de proyección política. Su ensayo "Nuestros indios" (1905), es un texto precursor del pensamiento indigenista porque afronta "una recuperación de la nacionalidad peruana que pasa necesariamente por la integración del elemento indígena" (Rovira 1992: 27).

Antes, con el romanticismo, bajo el auspicio de las teorías del buen salvaje, el indio había aparecido reflejado en la novela. Empero, durante el modernismo, como indica Mirko Lauer, continuó la tradición romántica, como lo hace José María Eguren en su poema “Incaica que ofrece "un pasado incaico sin presente", en contraste con las manifestaciones indigenistas que muestran un "presente indígena sin pasado" deseosas de “incorporarse a los espacios centrales de la nacionalidad” (Lauer 1997: 91).

La propuesta del manifiesto regionalista de 1926 de Gilberto Freyre tiene una respuesta con la publicación de El Tungsteno (1931) de César Vallejo, cuya utilización de voces narrativas escapan a las normas de un lenguaje culto y manifiestan peculiaridades lingüísticas regionales. El lenguaje nativo se convierte así en el medio natural de comunicación de la literatura regionalista. No deja de resultar singular que una de las propuestas más novedosas de Seoane sea la utilización de los idiomas nativos como vehículo esencial de la enseñanza.

Las comunidades agrícolas descritas en el indigenismo de Ciro Alegría tienen una versión urbana en la obra de José María Arguedas. En la ciudad el "serrano", arrojado de su tierra por carecer de medios de subsistencia, se integra en los barrios clandestinos, donde la amargura se une por igual a la fe y a la desesperanza para mostrar otra fase de la soledad cósmica del nativo. Esa tragedia difiere del indianismo idealizado y dulzón de Enrique López Albújar y de Ventura García Calderón., antitético del indigenismo integrado en un movimiento a la par literario e ideológico, con tonos de originalidad andina.

Por esta misma línea se decanta José María Arguedas, para quien el indígena compone la originalidad de América. El papel de este configurador del pensamiento indigenista se sustenta en su valoración del mestizaje, percibido tanto en la obra de sus sucesores como en los términos transculturación, usado por Ángel Rama, y heterogeneidad, creado por Antonio Cornejo Polar, sucesores de otros conceptos formulados antes, como autoctonía, empleado por Vallejo en "Contra el secreto profesional". El término transculturación acuñado por Fernando Ortiz, surgió como superación del regionalismo. Para Rama, las culturas por el impacto de una conquista sufren un proceso desde un sustrato de tradición cultural propia e interna. El escritor uruguayo se levanta "para utilizarla al servicio de un redescubrimiento y reanimación del legado cultural que recibió desde la infancia y cuya supervivencia quiere asegurar" un arte cuyo fin es traducir "el imaginario de los pueblos latinoamericanos que a lo largo de los siglos han elaborado radiantes culturas" (Rama 1982: 122-123).

Hacia los años setenta se plantea la necesidad de elaborar una teoría literaria que se adapte a los textos analizados. Entonces, Cornejo Polar establece la palabra heterogeneidad, que involucra una cultura de la diversidad, una "copiosa red de conflictos y contradicciones sobre la cual se teje un discurso excepcionalmente complejo, producido y productor de formas de conciencia muy dispares, a veces incompatibles entre sí, porque entrecruza discursos de varia procedencia y contextura, donde el multilingüismo o las diglosias fuertes son frecuentes y decisivas, incluyendo los muchos niveles que tiene la confrontación entre oralidad y escritura; o porque supone una historia hecha de muchos tiempos y ritmos, algo así como una multihistoria que tanto adelanta en el tiempo, como se abisma, acumulativamente, en un solo momento. Como decía Enrique Lihn en un verso memorable, los latinoamericanos "somos contemporáneos de historias diferentes" (Lihn 1999: 11). Por eso la literatura heterogénea recoge la tradición popular e indígena para que el discurso hegemónico resulte permeable a la infiltración de otros discursos marginales. El término heterogeneidad no confluye en el deseo de homogeneidad que conlleva el de transculturación. De este modo se acerca al posterior proceso de los Estudios culturales que abordan la literatura y el pensamiento desde la marginalidad.

El propósito del aprismo es unificar bajo el lema del "Interamericanismo democrático sin imperio" postulado por Haya de la Torre. Por su parte, Seoane, en el prólogo al libro de Ezequiel Ramírez Novoa, afirmó: "cada día es más factible una nueva organización del mundo concebida sobre bases diferentes" (Monroísmo y Bolivarismo). De esta manera, el dirigente aprista estableció la distinción entre el razonar norteamericano y el pensamiento indoamericano. Haya de la Torre propugnó la afirmación del interamericanismo "que vaya hacia la fraternidad y solución económico-social de los problemas del mundo". En consonancia con esta tesis, Seoane mostró cómo los nuevos tiempos exigen nuevas soluciones y por qué la ciencia y la técnica modernas, juntos con la educación, salvarán de la quiebra moral, política y económica a la "América morena" compuesta de "veinte pueblos que debemos ser uno solo", tal como lo exige el pueblo-continente latinoamericano. Consecuente con esta propuesta el No. 2 del APRA defendió el empleo de los idiomas amerindios como vehículos espontáneos de enseñanza.

El optimismo de Seoane permite inscribirlo en las teorías de integración y unidad latinoamericana, tal como lo predice en América en la encrucijada (1943), cuando se auspiciaba para después de la Segunda Guerra Mundial una organización unitaria del mundo donde el triunfo del pueblo apuntará a la izquierda política. Consideró esa Conflagración como una revolución o síntoma de una revolución que trata de ofrecer un nuevo rostro a la Humanidad. De esta manera, el ensayista peruano se inscribe en la utopía al enlazar, finalmente, la lucha de los pueblos democráticos de Indoamérica con la lucha de los pueblos democráticos en Estados Unidos. El indoamericanismo no deja de beber en la fuente bolivariana del interamericanismo: "los países de la América morena podemos aumentar nuestra fuerza por el camino de la unidad que señalaron Bolívar, O'Higgins y San Martín"

La antología de Eugenio Chang-Rodríguez nos brinda la oportunidad de acercarnos a uno de los pensamientos sociopolíticos de mayor proyección y a una de las manifestaciones del concepto sobre América, al tiempo diferenciador de la esencia peruana e integrador para la cultura iberoamericana, si bien marcado por un claro antiimperialismo. Es un verdadero acierto por parte del antologista traernos nuevamente a la palestra un pensamiento político sin doblajes, esencialmente esclarecedor y humano. Y, aún más, el permitirnos acercarnos mediante este volumen a ese otro lado polifacético y personal del Seoane periodista. Miscelánea que nos muestra los rasgos de la unidad en la diversidad, característica esencial y unificadora de su pensamiento desde el principio. Unidad que se inscribe en la vertiente utópica que indiqué al comienzo y que incluso surge en la presentación, en este libro, de personajes diversos como Gabriela Mistral, Germán Arciniegas o Arthur Miller enlazados bajo el emblema que concede al ser humano su condición y su diversidad: la libertad.

Obras citadas

Lauer, Mirko. 1997. Andes imaginarios. Discursos del indigenismo. Lima, Sur.

Lihn, Enrique. 1999. "Para una teoría literaria hispanoamericana: a veinte años de un debate decisivo " Revista de Crítica literaria Latinoamericana, año XXV, nº 50, Lima-Hanover, 2º semestre.

Rama, Ángel. 1982. "Los procesos de transculturación en la narrativa latinoamericana". La novela latinoamericana. 1920 - 1980. Bogotá, Procultura.

Rovira, José Carlos. 1992. Identidad cultural y literatura. Alicante. Generalitat Valenciana.

Seoane, Manuel. 1943. América en la encrucijada. Santiago de Chile, Editorial Orbe.

Vallejo, César. 1931. El Tungsteno. Madrid, Editorial Cenit.



Amparo C. de Pérez, “Libro peruano en el Ateneo de Madrid”, en Brújula <> Compass. Boletín del Instituto de Escritores Latinoamericanos (Nueva York), 1.6, 2004.

Ante numeroso público se presentó en el famoso Ateneo de Madrid el libro de Eugenio Chang-Rodríguez: Manuel Seoane. Páginas escogidas, recientemente publicado por el Fondo Editorial del Congreso del Perú. Actuó de moderador Ricardo Ñique Cornelio, ex corresponsal de Televisa en Italia. Tras una síntesis del currículo del antólogo, hecha por Rodolfo Cardona, profesor emérito de la Universidad de Boston, intervinieron José Luis Abellán, presidente del Ateneo, y Rocío Oviedo Pérez de Tudela, profesora de Filología Española e Hispanoamericana de la Universidad Complutense.

El filósofo José Luis Abellán explicó el interés del Ateneo en el pensamiento hispanoamericano. Rocío Oviedo Pérez de Tudela se ocupó de la obra de Manuel Seoane en el contexto del ensayo latinoamericano. Recalcó su propuesta de un orden alternativo al presente al difundir la propuesta democrática aprista de un orden justiciero para todos los peruanos. Señaló que sus ideas se han ido consolidando con el tiempo, como la reivindicación del indio para rescatarlo tanto del indianismo idealizado y dulzón de Enrique López Albújar y Ventura García Calderón, como del incaísmo sin presente de José María Eguren. Observó que el indigenismo aprista, integrado a la literatura y a la ideología, influyó en César Vallejo, Ciro Alegría y José María Arguedas para configurar una historia de muchos tiempos y ritmos acumulativos en un solo momento. Por eso, afirmó: "El propósito del aprismo fue unificar el interamericanismo democrático sin imperio para que se encaminara a la fraternidad y solución económico-social de los problemas del mundo, ofreciendo un nuevo rostro a la Humanidad". Finalizó su intervención con un elogio de la propuesta novedosa de Seoane para utilizar los idiomas amerindios como vehículos esenciales de la enseñanza, a fin de superar la marginación, el regionalismo y reforzar la transculturación que acerca a los pueblos-continentes.

Durante sus palabras de agradecimiento, el autor del libro explicó cómo las páginas escogidas de Seoane y la tragedia del 11 de setiembre confirman el apotegma: "Quienes desconocen los amargos acontecimientos históricos están condenados a volverlos a sufrir", tal como ha ocurrido recientemente en Madrid el 11 de marzo último. Observó, asimismo, que cuatro décadas después del "viaje a las estrellas" de Manolo Seoane, todavía se evoca su dinamismo ejemplar y su entrega a la causa de los marginados de su patria.

Como se sabe, el Ateneo de Madrid, fundado en los inicios del siglo XIX, es un importante centro de actividades culturales: conferencias, presentaciones de libros, mesas redondas, conciertos y representaciones de obras dramáticas. Su actividad científica fue pionera, gracias a Ramón y Cajal y José Ortega y Gasset. En el área de la literatura da a conocer a los nuevos valores en la poesía, la novelística y el ensayo. Hombres eminentes han presidido el Ateneo: Miguel de Unamuno, Fernando de los Ríos, Manuel Azaña, entre otros. Han ocupado sus tribunas seis Presidentes de Gobierno, todos los Premios Nobel nacidos en España, lo más renombrado de la Generación del 98 y de la del 27. Hoy sigue siendo un gran eje de referencia cultural de España.



[1] José Otero, crítico literario ecuatoriano, doctorado en literatura hispanoamericana por la Universidad de Nuevo México, es profesor emérito de la Colorado State University y autor de varios trabajos importantes en su especialidad.

[2] Ismael Pinto, historiador, ensayista peruano y secretario de la Academia Peruana de la Lengua, es director del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Martín de Porres (Lima) y autor de varios libros importantes sobre Luis Alberto Sánchez y Juana Manuela Gorriti.

[3] Enrique Hulerig (n. 1966), poeta peruano, autor de Bajo el cielo de Satán (Lima: PetroPerú, Ediciones COPE, 2000).

[4] José Antonio Bravo Amézaga (n. 1937) estudió en el Colegio de México y en las Universidades de París, Madrid y Málaga. Doctorado en pedagogía por la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (1968) y en literatura por la PUCP (1976), dirigió Cielo Abierto (1979-81) y Correo (1983). Ha sido Vice Rector de la UNIFE y docente en la PUCP. Desde 1993 es profesor emérito en la UNMSM. Entre sus obras destacan: Barrio de broncas (Premio Nacional de Novela de 1973), A la hora del tiempo (1977, traducida al inglés en 2000), Lo real maravilloso en la narrativa latinoamericana (1977, 1987), Biografía de Martín Adán (1987), La generación del 50 (1989), Cuando la gloria agoniza (1989, 1999) y Crónica en familia (1999).

[5] Luis A. Jiménez , doctorado en literatura hispanoamericana por The Johns Hopkins University, es jefe del departamento de Lenguas Modernas en Florida Southern College. Ha publicado Literatura y sociedad en la narrativa de Manuel Gálvez (Buenos Aires, 1990) y varios artículos sobre José María Arguedas, Juan Rulfo, Octavio Paz y otros escritores.

[6] Enrique Bernales Ballesteros (n. 1940), licenciado en Ciencias Políticas por la PUCP, se doctoró en Derecho en la Universidad de Grenoble, Francia (1968). Enseñó Derecho Constitucional en las Universidades de San Marcos, Lima y San Martín de Porres. Ha sido Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la PUCP (1971-79), consultor de la UNESCO (1976-79) y la CEPAL (1974-80), director ejecutivo del CLACSO (1974-82) y Senador por el Partido Socialista Revolucionario (PSR), de 1980 a 1992. Entre sus libros se encuentran El Parlamento en el Perú (1968), Socialismo y nación (1987), La crisis de los partidos políticos (1995) y El Tribunal Constitucional Peruano (1999).

[7] Dato confirmado por Javier Mariátegui Chiappe, hijo menor de José Carlos Mariátegui, en carta electrónica dirigida al autor el 21 de diciembre de 2005.

[8] Rocío Oviedo Pérez de Tudela, catedrática de literatura hispanoamericana en la Universidad Complutense de Madrid, es autora de los poemarios Al encuentro (1999) y Del amor y del amigo, nostalgias (2000), y de ediciones anotadas de Poesías, de José Asunción Silva (1997) y de Baudelaire y Darío: la isla en el Simbolismo (2005).

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